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Relatos de octubre 2016

Relatos/microrrelatos de Octubre 2016


     Fascinado por el hallazgo del increíble hecho de poder ver nevar y mientras se alejaba de los grandes monstruos de nieve helada ,le decía a su padre : -¿Cuándo vamos a volver? - y su padre siempre le contestaba -cuando tú quieras-. Fue entonces cuando de camino a casa se dieron cuenta de que nunca más volverían a ese maravilloso lugar .

Escrito por María Guisado (1º   ESO E)
                                                                                                                                                                

Un hallazgo muy soprendente

    Fascinado por el hallazgo, el obrero mandó paralizar inmediatamente la obra . Cuando se lo contó a sus compañeros , éstos , se quedaron tan petrificados como él . Rápidamente acudieron al Ayuntamiento para informar al alcalde del gran hallazgo , quien , además de detener la obra , llamó a un grupo de arqueólogos para que analizaran los restos hallados . Tras meses de dura investigación , los arqueólogos anunciaron , finalmente , que aquellos restos eran los de la muralla que rodeaba la ciudad romana de Caesar Augusta , actualmente conocida como Zaragoza y que , hoy en día se conserva muy bien y se puede visitar.

Escrito por Marcos Rodríguez (1º ESO E)

En contra de su voluntad.

    Fascinado por el hallazgo de haber encontrado ese botín, Daniel no sabía qué hacer, si contárselo a la sociedad, o por el contrario callarse para siempre. Pensó en que si lo decía sería rico, pero aquella gruta tan preciosa quedaría descubierta y ya no podría disfrutar de ella. Como  su familia era pobre, pensaba en que vivirían cómodamente, pero no se decidía, y quiso preguntar a su mujer. Llegó a casa y pensó en decírselo, pero enseguida se arrepintió, porque Sofía era avariciosa y diría que sí. En contra de su pensamiento, decidió que le daba igual ser pobre, porque a cambio, siempre que quisiese podría ir allí. 

Escrito por David Garrido(1º ESO E)


    Fascinado por el hallazgo de la nueva ciudad inca, la chica se fijó en una armadura hecha de oro puro y se le ocurrió ir a cogerla. En el justo momento que la tocó empezó a caer lava de la pared y de un túnel empezaron a salir momias y momias armadas hasta los dientes. De repente la chica empezó a flotar cuando … desapareció. Se la había comido un hueco.

Escrito por Lara Mayoral (1º ESO E)



    Fascinado por el hallazgo,  el niño fue rápidamente a enseñárselo a sus padres. no se  podía creer lo que había encontrado. Todo comenzó, cuando un grupo de amigos que se dirigían al campo de fútbol de su ciudad, se quedaron mirando a una fábrica abandonada. Pero uno de ellos se dio cuenta de algo que le llamó la atención. Había una puerta abierta. El niño se llamaba Germán. Germán sin decirle nada a sus amigos, se metió en la fábrica... Todo estaba oscuro, lleno de telarañas y mucho olor a humedad. Tropezó con una caja de madera y de repente, se cayó en un agujero lleno de monedas antiguas. Corrió rapidámente a enseñárselo a sus padres, éstos  eran arqueólogos y descubrieron que era una colección de monedas que habían robado de un museo hacía veinte años. Tras ese descubrimiento Germán tuvo claro lo que querría ser de mayor.
Escrito por Antonio Gordillo (1º ESO E)

    
Fascinado por el hallazgo, entre lágrimas, corría Mateo hacia su padre para abrazarlo, pues lo habían conseguido, habían encontrado una cura inmediata para su abuelo, quien padecía de ébola. Su madre, dos años antes, padeció esa enfermedad y acabó con su vida. Desde ese momento, su padre, un gran biólogo, junto a su hijo, que ahora estudiaba medicina, decidieron encontrar una cura. Un poco después a su abuelo también le diagnosticaron la enfermedad, y ni su hijo ni su nieto pararon, hasta que por fin, encontraron una planta que podía vencer al virus. La Evituirus es una especie nueva descubierta, una que va a salvar millones de vidas.
Escrito por Raquel Rodríguez (1º ESO E)


    Fascinado por el hallazgo, corrió al interior de la casa dispuesto a llamar a alguien. No le importaba quién fuera, solo quería hacer correr la voz. Estaba muy sorprendido acerca de lo ocurrido. Descolgó el teléfono, marcó tres cifras en aquel viejo teléfono, del siglo XX que había comprado en una tienda de antigüedades. En menos de lo que canta un gallo, llegó la policía y arrestaron al leprechaun que estaba robando las cebadas del jardín para fabricar Guinness.
Escrito por Emma Pacheco  (1º ESO E)
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