Las preposiciones mandan


EL MIEDO DE PETER 

    Érase una vez un niño que se llamaba Peter, él vivía con su madre y su hermana mayor, sin su padre porque durante esos tiempos estaba en la guerra luchando entre la vida o la muerte.

    Entre Peter y la madre no había muy buena relación ¿Os preguntáis por qué? pues porque su madre dejó ir a su padre a la guerra y él como comprenderéis no paraba de pensar que le podía pasar algo muy grave. Sobre ese tema no hablaban mucho, bueno…, el caso de la historia es que Peter tenía un gran miedo a las arañas, dicen que cuando tienes un miedo y no eres capaz de enfrentarlo más grande se hace. Pero Peter sin su padre, que era su ídolo, no era capaz de superarlo solo. Él bajo el pupitre de su habitación tenía una cabaña hecha y ahí se escondía cuando estaba triste, enfadado, cuando no tenía otra cosa que hacer o bien cuando deseaba acorralarse de su gran miedo.

    En su cabaña había muy pocas cosas; dos cojines, una manta y entre dos libros que le encantaba leer una lucecita con forma de fantasma. Mientras que él estaba comiendo, miró por la pequeña ventana de su casa, él veía soldados llegar, desde el puente del pueblo llegaban grandes coches de guerra. él con toda su ilusión tiró la silla al levantarse, salió de su casa a ver si aparecía su padre, y esperó y esperó hasta que se hizo de noche. La hermana mayor se sentó con él en los escalones de la puerta de su casa y le dijo: “Peter, no va a venir, será mejor que entremos en casa” Peter no estaba de acuerdo con ella pero aún así entró triste y cansado se fue a su cuarto y se metió en su cabaña y ahí se tiró toda la noche, sólo salió un ratito para coger una botella de aria que estaba sobre su mesita de noche y luego se volvió a acostar dentro de la cabaña.Peter sentía como un cosquilleo en la nariz, entonces en ese momento abrió los ojos y vio una pequeña araña encima de su nariz, él en estado de shock pegó un chillido que asustó a su madre y a su hermana. Del mismo susto se chocó contra el pupitre dejándole un buen chichón en la frente, su madre fue corriendo a su habitación y lo vio asustado y en estado de pánico, en ese momento le pidió a Peter que enfrentase su miedo con fuerza, que lo hiciese por su padre, que el donde estuviese estaría orgulloso.

    Tras esa noche , Peter enfrentó su miedo con fuerza , ya que él lo hacía por su padre.

    Hacia las 7:30 sonó la puerta “toc, tos” , y otra vez “toc,toc”, bajo un mueble había una llave, la cogió y abrió la puerta ¿os podéis imaginar quien era? Peter miró hacia arriba y vio la cara de su padre. Entonces consolado y alegre, muy alegre, le dio un fortísimo abrazo a su padre. Peter le contó toda la historia de su gran miedo, y su padre le dio un orgulloso abrazo por haber sido capad e enfrentarse a él, solo y sin ayuda.

    MORALEJA: no necesitamos a nadie para ser capaces de superar nuestros miedos, es suficiente nuestra fuerza.

 Escrito por Guadalupe García


EL MEJOR CIRCO DEL MUNDO

Había una vez un hombre con una buena barba, un poco regordete y muy bajito. Se llamaba Josete, le encantaban los animales, su deseo era tener su propio circo con muchos animales: “toc. toc” sonó la puerta, Josete fue abrirla, miró por la mirilla ¡Era su madre!

-No sé si abrirle, me va a echar una bronca-dijo Josete muy nervioso-soy un contestador- dijo  con voz de robot.

-Te quedarás sin paga so no me abres- Entonces Josete abrió la puerta- toma tu paga- le dijo la madre dándole un atajo de billetes.

-Mamá esto es mucho-dijo sorprendido Josete- gracias.

-Me he enterado de que quieres tener un circo, ya puedes cumplir tu sueño. Al día siguiente iba andando por la calle, entre unos arbustos vio algo caído pero no sabía lo que era, lo cogió y vio que era un billete de la lotería .El puesto de loterías estaba unos quinientos metros más allá -Uffff ¿y tengo que ir hasta allí?- pensó Josete mientras resoplaba yendo hasta allí.

-¿Me ha tocado algo?-preguntó- ¡¡¡ Sí!!, ¡te ha tocado el premio Gordo!- le contestó muy nervioso el lotero.

-Viva, viva, tengo que llamar a mi madre…o mejor, voy para su casa-cuando llegó, su madre no estana, sobre la mesa había una carta en la que ponía :Para Josete de mamá. Abrió la carta leyó:

Josete, me he ido de vacaciones bajo el cajón te he dejado unos pastelitos para tu, no te los comas todos de golpe, además en tu habitación te dejado ropa limpia. Volveré con tu padre.

Besos

-Bueno, pues manos a la obra….hay que buscar un refugio para los animales, pero antes hay que buscar esos animales- pensó-. Tras la puerta se escuchó un ruido- ¿hay alguien ahí?- preguntó un poco asustado- ¡Hola! soy serpentina y me encantan los ratones dijo una serpiente que salía de una puerta- ¿Una serpiente que habla?-claro, ¿sorprendido?- pues tienes que ayudarme a buscar a muchos más animales- vale, de acuerdo.

Durante una hora Josete estaba viendo la tele hasta que llamó a la serpiente a la puerta, le abrió y alrededor de ella había un montón de animales.

-Con esto tendré un circo enorme- exclamó.

A la mañana siguiente Josete fue a comprar el circo viejo que estaba en venta, invirtió todo el dinero de la lotería allí, metió a todos sus animales, contrató a muchos especialistas y desde entonces es el mejor circo del mundo.

Escrito por Laura Fuentes






Era un viernes indiferente. Salía de clase con una sonrisa de oreja a oreja, porque sabía  que me iba a ver el Barcelona contra el "Paris Saint Germain" Ante el Camp 
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